La diseñadora gráfica y fotógrafa penquista ha desarrollado una trayectoria vinculada a la creación, la gestión cultural y la generación de espacios para visibilizar la fotografía regional. Es integrante de AFOCONCE y parte del equipo impulsor de BIOFOTO.
CONCEPCIÓN.- La fotografía comenzó como una inquietud durante su formación como diseñadora gráfica y, con el paso de los años, se transformó en una forma de expresión, aprendizaje y conexión con otras personas. Así comenzó a construirse la trayectoria de Lorena Ulloa, quien actualmente combina su trabajo fotográfico con la gestión cultural y la generación de iniciativas destinadas a fortalecer y visibilizar esta disciplina en el Biobío. Su relación con la imagen, sin embargo, tiene un origen mucho más personal, ligado a los recuerdos familiares y a las fotografías que desde pequeña formaron parte de su vida.
“En mi familia siempre hubo fotografías y muchos recuerdos de momentos vividos, capturados para luego volver a mirar con detención en ese pequeño rectángulo de papel”, relata. Su padre fue quien registró buena parte de esos momentos y se convirtió en uno de sus principales referentes, al igual que su hermano, a quienes vio desde siempre vinculados a la fotografía. Años más tarde, durante su formación profesional, algunos ramos relacionados con esta disciplina despertaron un interés que terminaría convirtiéndose en una parte fundamental de su vida.
Con el tiempo, Lorena comenzó a entender la fotografía no solo como una herramienta técnica, sino también como una manera de mostrar su propia visión y relacionarse con el mundo. La observación, el instinto y la composición adquirieron especial importancia en su proceso creativo, mientras su identidad fotográfica se fue definiendo a través de sus imágenes, ediciones y de los temas con los que se siente más cómoda. Paralelamente, su incorporación a la gestión cultural le permitió ampliar esa mirada y participar en proyectos destinados a acercar la fotografía a nuevos públicos.
Uno de los primeros hitos de ese recorrido ocurrió en 2010, cuando, junto al colectivo Cuarto Oscuro, desarrolló “A-tender las fotos”, una propuesta que buscaba sacar las fotografías de los espacios tradicionales de exhibición y llevarlas a lugares abiertos. Las imágenes eran instaladas en cordeles mediante pinzas de ropa, como si estuvieran siendo tendidas, generando una experiencia diferente para quienes transitaban por esos espacios. La respuesta de los espectadores fue positiva y permitió que la iniciativa posteriormente pudiera replicarse en otros lugares y junto a distintos colectivos fotográficos.
En 2019 se incorporó a AFOCONCE, agrupación que reúne a fotógrafos y artistas visuales aficionados y profesionales de la Región del Biobío. Su origen estuvo relacionado precisamente con la necesidad de encontrarse en torno a la fotografía, compartir experiencias y generar instancias de aprendizaje. Actualmente cuenta con cerca de 20 integrantes y desarrolla talleres, exposiciones y encuentros, además de distintas actividades destinadas a activar espacios culturales y aumentar la visibilidad de la fotografía local.
“Muchos de nosotros transitábamos la fotografía de manera individual, con pocas instancias reales de intercambio y aprendizaje colectivo”, explica Lorena Ulloa. Esa necesidad también estuvo presente durante la pandemia, periodo en que AFOCONCE impulsó durante dos años la Semana de la Fotografía del 19 de agosto, actividad que se desarrolló de manera online e incluyó talleres, conversatorios y una exposición mediante un fotolibro digital.
La experiencia permitió posteriormente avanzar hacia nuevos proyectos. A partir de un fondo concursable de cultura de la UCSC, se concretó el libro físico “Comunes Dimensiones”, publicación en la que la fotógrafa participó directamente en la diagramación y diseño del primer módulo. Para ella, estas experiencias fueron ampliando su participación desde la creación fotográfica hacia ámbitos relacionados con la producción, edición y gestión de proyectos culturales.
En esa misma línea se encuentra BIOFOTO, feria fotográfica que nació en 2022 y que este año llega a su sexta versión. La iniciativa fue impulsada junto al equipo liderado por Glenda Eriz y busca generar un espacio para que fotógrafos y fotógrafas puedan exhibir y comercializar sus trabajos, además de acercar la disciplina a un público más amplio. La feria convoca a autores y autoras profesionales y aficionados de la Región del Biobío y de otras zonas del país, poniendo en circulación distintas miradas y formas de entender la fotografía.
“Más que una asociación, buscamos ser un espacio de encuentro, aprendizaje y visibilización; un lugar que permita activar la fotografía en el espacio público y acercarla a todas las personas”, señala la diseñadora. En ese sentido, BIOFOTO representa una extensión del trabajo que ha desarrollado durante años: abrir espacios, generar vínculos entre quienes practican la fotografía y contribuir a que el trabajo de los autores locales tenga mayor presencia y reconocimiento.
Su recorrido también incluye exposiciones individuales y colectivas, concursos y la experiencia de participar como jurado de fotografía, una labor que reconoce como particularmente desafiante, porque obliga a dejar de lado los gustos personales para intentar evaluar las obras con la mayor objetividad posible. Entre sus experiencias más particulares recuerda además haber sido fotógrafa oficial durante la visita a Concepción de Seba Alon, conocido por su parecido físico con Johnny Depp. La experiencia terminó incluso con fotografías que fueron utilizadas en dos portadas de diarios impresos.
Dentro de sus principales referentes fotográficos están su padre y su hermano, además de autores reconocidos como Vivian Maier, Sergio Larraín, Henri Cartier-Bresson, Daido Moriyama y Fan Ho. Sus influencias, sin embargo, no se limitan a estilos o técnicas determinadas, ya que su propia búsqueda se ha construido principalmente desde la observación y la necesidad de encontrar una manera personal de representar aquello que llama su atención.
Actualmente, Lorena está enfocada en continuar desarrollándose en la edición y producción editorial de fotolibros, al mismo tiempo que busca fortalecer aquellos aspectos de su trabajo en los que todavía identifica oportunidades de aprendizaje. Esa búsqueda también se relaciona con un proyecto de carácter familiar: digitalizar los álbumes fotográficos que conserva para proteger ese registro y, eventualmente, evaluar la posibilidad de donarlo a una institución u organización pertinente.
Durante 2026 continuará vinculada a BIOFOTO, además de las exposiciones y salidas fotográficas que ha logrado concretar de manera mensual. A ello se suman nuevas vinculaciones y proyectos que espera desarrollar durante 2027, manteniendo una trayectoria que, según reconoce, todavía está en pleno proceso de crecimiento.
“La fotografía no llegó a mi vida solamente como una disciplina artística, sino como una forma de mirar y de relacionarme con el mundo”, plantea.
Esa definición resume un recorrido que comenzó con las fotografías familiares, continuó durante su formación como diseñadora gráfica y se expandió hacia la creación, la gestión cultural y la generación de espacios para que otros fotógrafos puedan mostrar sus propias miradas. Para Lorena Ulloa, el camino todavía tiene mucho por delante y precisamente esa posibilidad de seguir aprendiendo, experimentando y descubriendo nuevas formas de observar es lo que mantiene vigente su vínculo con la fotografía.
FVS CEO El Fuerte Noticias


























