Scroll Top
Los Lagos - Los Ríos - Biobío - Araucanía
DIA DEL CANTO CORAL FRUTILLAR 20206 - (7)
Voces infantiles celebran el canto coral y mantienen viva tradición musical de Frutillar

Cuatro agrupaciones infantiles de Frutillar, Casma y Puerto Octay se reunieron en la Iglesia Inmaculada Concepción para conmemorar el Día del Canto Coral Chileno. Una experiencia que, junto con acercar tempranamente a niños y niñas a la música, fortalece aprendizajes como la disciplina, la sensibilidad artística y el trabajo colectivo.

FRUTILLAR.– Primero hay que aprender a escuchar al otro. Reconocer cuándo entrar, cuándo guardar silencio, seguir una melodía y descubrir que la propia voz forma parte de algo mucho mayor. Antes que escenario y aplausos, el canto coral es precisamente eso: aprender a construir música junto a otros.

Esa experiencia reunió en Frutillar a niños y niñas de cuatro agrupaciones corales de la provincia de Llanquihue, convocadas por la Corporación Cultural Semanas Musicales de Frutillar para conmemorar el Día del Canto Coral Chileno.

El encuentro se desarrolló en la Iglesia Inmaculada Concepción de Frutillar Bajo, escenario que recibió las voces del Coro de Niños y Niñas de la Casa Municipal de la Música de Frutillar, el Coro de la Escuela Arturo Alessandri Palma y el Coro de la Escuela Alberto Hurtado de Puerto Octay.

A ellos se sumó el Coro Semanas Musicales de Frutillar, integrado por estudiantes de las escuelas La Paz y Los Linares de Casma, ampliando la convocatoria hacia establecimientos y comunidades escolares del territorio.

La música como parte de la formación

La presencia de agrupaciones infantiles entrega a la conmemoración una dimensión que supera la presentación artística. Incorporar tempranamente el canto y la práctica musical permite a niños y niñas aproximarse al arte desde una experiencia colectiva, donde cada integrante debe asumir responsabilidades y, al mismo tiempo, aprender a relacionarse musicalmente con sus compañeros.

En una comuna estrechamente vinculada a la música, estas experiencias contribuyen además a que esa tradición no permanezca solamente en los grandes conciertos y escenarios, sino que llegue a las escuelas y forme parte de la vida de nuevas generaciones.

No todos quienes hoy integran un coro necesariamente seguirán una carrera artística. Algunos podrían descubrir allí una vocación musical y otros elegirán caminos profesionales completamente diferentes. Pero la experiencia de cantar, ensayar, escuchar y presentarse ante un público incorpora aprendizajes que pueden acompañarlos mucho después de abandonar el escenario.

El director del Coro Semanas Musicales de Frutillar, Ricardo Elgueta, puso precisamente el acento en el valor que adquiere este trabajo con las voces infantiles.

“Maravilloso, maravillado con este hermoso encuentro, las voces de los niños encantadoras y nada más que seguir desarrollando la música y el canto coral. Semanas Musicales cumple un rol fundamental en cada niño”, expresó.

Elgueta agregó que la institución permite conectar a los estudiantes con una dimensión diferente de su formación. “Semanas Musicales nos ayuda y nos conecta con las voces infantiles y les entrega otro punto de vista, el punto del arte, de la música, del canto coral, que tanto bien nos hace como sociedad”, sostuvo.

Una tradición que comienza desde la escuela

Frutillar ha construido durante décadas una identidad profundamente relacionada con la música. Mantenerla en el tiempo supone también generar espacios donde niños y jóvenes puedan aproximarse a ella desde sus propios establecimientos educacionales y comunidades.

En ese sentido, reunir coros escolares de Frutillar, Casma y Puerto Octay permite extender esa experiencia hacia el territorio y generar oportunidades de participación artística desde edades tempranas.

El concierto incluyó obras de reconocidos compositores de música coral y permitió que cada agrupación mostrara ante el público el resultado de sus procesos de preparación y ensayo.

Al finalizar la jornada, todos los niños y niñas integrantes de los coros participantes recibieron un diploma como reconocimiento a su participación y broche de oro de la actividad, que dejó una imagen que resume buena parte del sentido de la jornada: niños de distintas escuelas y localidades reuniendo sus voces en un mismo espacio y encontrando en la música una forma de aprender, compartir y crecer junto a otros.

Redacción El Fuerte Noticias

Entradas relacionadas