La entrega de la histórica embarcación a escala representa un reconocimiento al aporte de Chiloé a la soberanía austral. El gesto adquiere especial significado tras las recientes declaraciones surgidas en Argentina sobre el Estrecho de Magallanes.
Santiago.- Una réplica a escala 1:25 de la Goleta Ancud llegó al Palacio de La Moneda, donde fue recibida por el Presidente de la República, José Antonio Kast, acompañado por autoridades de Gobierno. Para Ancud y Chiloé, la entrega constituye un gesto de profundo valor simbólico: llevar hasta la casa de la República la memoria de una expedición que marcó la historia del país.
En la jornada participaron el gobernador regional de Los Lagos, Alejandro Santana; el alcalde de Ancud, Andrés Ojeda; consejeros regionales, concejales, autoridades y representantes del Club de Leones de Ancud. La iniciativa puso en relieve el vínculo de la comunidad chilota con su patrimonio marítimo y su contribución a la construcción de Chile.
Construida en los astilleros de San Carlos de Ancud, la Goleta Ancud zarpó el 22 de mayo de 1843 desde la Isla Grande de Chiloé. Su tripulación concretó, el 21 de septiembre de ese año, la toma de posesión del Estrecho de Magallanes en nombre de Chile, un hito fundamental para la presencia del país en el extremo austral.
Un legado que cobra especial relevancia
La llegada de esta réplica a La Moneda adquiere una connotación especial a raíz de las recientes polémicas por declaraciones formuladas en Argentina, interpretadas en Chile como un cuestionamiento a la soberanía nacional sobre el Estrecho de Magallanes. Aunque la Cancillería argentina reafirmó posteriormente la vigencia de los tratados que rigen la materia, estos episodios han renovado la atención sobre la importancia histórica y estratégica del paso austral.
En ese contexto, destacar la gesta de la Goleta Ancud permite recordar el papel decisivo de Chiloé y de quienes hicieron posible aquella travesía. Su legado reúne el trabajo de los carpinteros de ribera, la determinación de sus navegantes y el aporte de una comunidad insular a un acontecimiento de trascendencia nacional.
La presencia de esta réplica en la sede de Gobierno trasciende a las autoridades de turno. Representa una oportunidad para reconocer, desde el centro de la vida republicana, una historia que comenzó en las costas de Ancud y que forma parte de la memoria de todo Chile.
Para el pueblo chilote, su significado es profundo: con la Goleta Ancud llega también a La Moneda la historia de su gente y su contribución a la soberanía del país.
Redacción El Fuerte Noticias










