Más de 60 participantes de ocho países latinoamericanos se reunieron en la capital de La Región de Los Lagos, durante el V Congreso Internacional “Cadenas de Alegría”, realizado por primera vez en Chile.
PUERTO MONTT. Más de 60 personas participaron del Clown Terapéutico en Puerto Montt, en lo que fue el V Congreso Internacional “Cadena de Alegría” y que fue realizado por primera vez en Chile, y específicamente en el Hospital de Puerto Montt.
A la cita llegaron voluntarios e integrantes de la red de salud pública y privada de diversos países de Latinoamérica: México, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Argentina, Paraguay y Chile, lo que permite consolidar un espacio de intercambio técnico, científico y vivencial para humanizar la atención hospitalaria.
Durante cuatro jornadas, Puerto Montt y el Hospital Puerto Montt se convirtieron en la capital latinoamericana de la sonrisa, la empatía y el afecto, al albergar funcionarios de diversas partes del continente.
En el contexto hospitalario de Latinoamérica, el clown hospitalario es una herramienta complementaria de salud, con evidencia científica y de humanización del cuidado. Se sabe que esta terapia disminuye el temor a los procedimientos médicos, libera endorfinas y fortalece la resiliencia emocional del paciente y de su círculo familiar.
El congreso estuvo liderado por Soledad Villarroel, más conocida como la doctora Pinika, coordinadora y fundadora del conocido grupo chileno de clown hospitalario del Hospital de Puerto Montt, quien culmina un ciclo de cuatro años como presidenta de la Asociación Latinoamericana de Clown Terapéutico.
La profesional de la salud se ha convertido en pilar fundamental en la consolidación de clowncontagiosos Chile, iniciativa que lleva 13 años funcionando en la Región de Los Lagos y que cada vez se hace más conocida por marcar una diferencia en la atención a los pacientes.
Para la doctora Pinika, este congreso tenía un objetivo muy simple y a la vez gigante, “encontrarnos para recordar que detrás de cada delantal, de cada bata, de cada procedimiento y cada paciente que hay en una cama, hay una persona que necesita ser mirada, escuchada y acompañada”.
La profesional del Hospital de Puerto Montt agregó, que “la alegría no es lo contrario a la ciencia; la alegría también puede ser una herramienta de comunicación, de vínculo y de bienestar”.
Respecto a la evidencia científica del clown terapéutico, la doctora concluye, que “la nariz roja no viene a curar la enfermedad, es un coadyuvante que viene a ayudar al paciente que atraviesa el proceso de una enfermedad de una manera más humana. Y eso, también es medicina”.
En la jornada final, los participantes recorrieron los pasillos, salas de hospitalización, estaciones de enfermería y salas de espera, llenando de risas y luz el entorno de pacientes, familiares y equipos de turno.
Finalmente, las autoridades y profesionales de la educación de Latinoamérica reafirmaron su compromiso con la humanización de la atención y el bienestar laboral de las y los trabajadores.
Redacción El Fuerte Noticias
















