Representantes gremiales de Los Ríos buscan abrir una instancia formal con la Comisión de Economía del Consejo Regional para exponer los efectos que provoca la estacionalidad sobre empresas y emprendimientos vinculados al turismo y analizar posibles vías de apoyo desde el ámbito regional.
VALDIVIA.– Los principales destinos turísticos de la Región de Los Ríos suelen mostrar un muy buen desempeño durante la temporada de verano, cuando la llegada de visitantes impulsa la ocupación de alojamientos y genera un importante movimiento en restaurantes, comercio, operadores y servicios turísticos.
Destinos como Valdivia-Corral, Sietelagos y la Cuenca del Lago Ranco concentran parte importante de esa actividad y han contribuido al posicionamiento alcanzado por Los Ríos como una de las regiones con una oferta turística consolidada en el sur del país.
Pero una vez terminada la temporada estival, el escenario cambia considerablemente. La disminución de visitantes durante otoño e invierno repercute directamente sobre alojamientos, restaurantes, operadores turísticos y también sobre el comercio y numerosos servicios que dependen del movimiento generado por quienes visitan la región.
Ese contraste entre un verano de alta actividad y una temporada baja considerablemente más compleja llevó a representantes del comercio y el turismo de Valdivia a iniciar conversaciones con el Consejo Regional de Los Ríos, con el objetivo de explorar posibles mecanismos de apoyo que contribuyan a enfrentar la estacionalidad y fortalecer al sector durante los meses de menor demanda.
Reunión con consejera regional
Los dirigentes sostuvieron una primera reunión con la consejera regional Camila Mattar, presidenta de la Comisión de Fomento Productivo del Consejo Regional de Los Ríos, a quien expusieron la situación que enfrentan especialmente las pequeñas empresas y emprendimientos que deben mantener sus operaciones durante todo el año.
En el encuentro participaron dirigentes en representación de distintas organizaciones vinculadas al comercio y al turismo de Valdivia, entre ellos Reinaldo Estay, presidente de la Federación Gremial Regional de Cámaras de Comercio y Turismo de Los Ríos, y Andrea Varas, presidenta de la Cámara de Turismo de Valdivia.
Andrea Varas explicó que la reunión tuvo fundamentalmente un carácter exploratorio y permitió plantear ante la representante del Consejo Regional la necesidad de analizar alternativas que puedan contribuir a sostener la actividad durante los períodos más complejos del año.
El interés de los gremios no apunta, por ahora, a un instrumento determinado, sino a conocer qué posibilidades podrían existir desde el ámbito regional y generar una instancia donde puedan exponer con mayor profundidad la realidad que enfrentan las empresas del sector.
En ese contexto, los representantes solicitaron la posibilidad de realizar una presentación formal ante la Comisión de Economía del Consejo Regional, donde esperan entregar antecedentes sobre la estacionalidad, sus consecuencias económicas y las necesidades que enfrentan quienes desarrollan actividades vinculadas al turismo y al comercio.
De concretarse la presentación, la instancia permitiría avanzar desde esta primera conversación hacia un análisis más detallado de las alternativas que eventualmente podrían impulsarse desde el ámbito regional, sin que hasta ahora existan instrumentos, recursos o medidas comprometidas.
Un impacto que se extiende al comercio
La preocupación de las organizaciones responde también a que una temporada turística débil no afecta exclusivamente a hoteles, cabañas u operadores.
La menor llegada de visitantes repercute en restaurantes, comercio detallista, transporte y servicios, extendiendo sus efectos hacia una cadena de pequeñas empresas y emprendimientos cuya actividad aumenta considerablemente cuando existe un mayor flujo turístico.
Reinaldo Estay sostuvo que esa relación explica el interés del comercio por participar activamente en la búsqueda de soluciones. “El turismo es uno de los sectores con mayor crecimiento en la región y cada año en el verano da muestras de su posicionamiento como una industria clave para el desarrollo regional. Sin embargo, enfrentamos la compleja situación porque en el verano tenemos destinos con altos registros de ocupación hotelera, pero que en baja temporada esos indicadores se reducen considerablemente, afectando el funcionamiento de comercio, restaurantes y alojamientos”, señaló.
El desafío de reducir la estacionalidad
La búsqueda de alternativas plantea finalmente un desafío que supera cualquier medida coyuntural: conseguir que Los Ríos transforme el posicionamiento alcanzado durante el verano en una actividad turística capaz de generar movimiento económico durante una parte mucho mayor del año.
La región posee condiciones para avanzar en esa dirección a partir de una oferta vinculada a naturaleza, gastronomía, termas, turismo de bienestar y otras experiencias que pueden desarrollarse también durante otoño e invierno.
Para los representantes gremiales, la reunión con Camila Mattar constituye un primer paso para instalar esa discusión en el Consejo Regional. El siguiente será conseguir el espacio solicitado ante la Comisión de Economía y presentar allí formalmente los antecedentes y planteamientos del sector.
Redacción El Fuerte Noticias
















