La Corporación Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal se incorporó al trabajo de la bancada parlamentaria del sector ante el proyecto que busca modificar la normativa que establece las artes de pesca y línea de mano como método de captura de la jibia. La organización advierte que un cambio podría afectar los ingresos de cientos de familias que dependen de la actividad artesanal, con especial incidencia en territorios pesqueros del Biobío y la macrozona sur.
En el primer encuentro con Osvaldo Urrutia Silva, la federación presentó una agenda centrada en el subsidio a combustibles y la Ley de Caletas, acordando una próxima instancia de trabajo técnico para buscar soluciones.
En Chile, son más de ciento veinte mil los pescadores artesanales que se desempeñan en las diversas caletas, de los cuales más de cinco mil laboran en la región del Biobío. Para la operatividad de esta fundamental actividad productiva, son varios los esfuerzos que colaboran, en particular quienes arman o reparan las redes que se usan en las faenas pesqueras.
En una declaración pública hacen un llamado a establecer procesos más transparentes, reglas claras, proporcionalidad en las sanciones y un enfoque que incorpore educación, acompañamiento y seguridad.

