El parque nacional más antiguo y visitado del país llega a su centenario convertido en uno de los grandes símbolos naturales de la Región de Los Lagos. Con más de 253 mil hectáreas entre volcanes, bosques, ríos y lagos, su historia demuestra el valor de las políticas de conservación y plantea un nuevo desafío: compatibilizar una creciente actividad turística con la protección de los ecosistemas que precisamente explican su atractivo.

