Los fondos recaudados van en ayuda de las diferentes ramas deportivas: básquetbol, rayuela, tenis de mesa y boxeo; todo un logro para el club, especialmente por tener una infraestructura de primer nivel.
Valdivia. Una fiesta familiar se vivió el sábado 5 de septiembre en dependencias del gimnasio del Club de Deportes Las Ánimas, al realizarse el Bingo Anual de la institución deportiva, que este año está cumpliendo 84 años de vida, una larga trayectoria de competencias, que une a la familia animeña, también conocida como familia fantasma, denominación que se le hace a su hinchada y comunidad.
La actividad comenzó alrededor de las 16.00 horas y en poco tiempo se llenó el gimnasio, que en ocasiones se ocupa para los encuentros de local del equipo adulto de básquetbol, tanto en competencias deportivas locales como nacionales.
Se calcula que más de 10000 personas llegaron al tradicional bingo de la familia fantasma, evento que se realizó en su gimnasio ubicado en Avenida Pedro Aguirre Cerda, lugar donde llegó la familia animeña a apoyar el club de sus amores.
El presidente del club de Deportes Las Ánimas, José Méndez Roa, agradeció la participación de los asistentes. “Contentísimo y agradecido de toda la gente del barrio, a los apoderados, papás, mamás y abuelos que siempre llegan”, dijo.
José Méndez contó que el bingo “se está haciendo hace 15 años y se ha transformado en un acontecimiento para el barrio de Las Ánimas, por la gran cantidad de personas que llegan”. Además, aseguró que los fondos recaudados van en ayuda de las diferentes ramas deportivas: básquetbol, rayuela, tenis de mesa y boxeo; todo un logro para el club, especialmente por tener una infraestructura de primer nivel, como lo es el gimnasio, la cancha de fútbol propia y un espacio acondicionado para la práctica de la rayuela.
Para el barrio de Las Ánimas, el Club de Deportes Las Ánimas, representa más que una institución deportiva; es el corazón de una identidad comunitaria, un símbolo de orgullo local y el reflejo de la resiliencia de su gente, la capacidad de superar la adversidad, como cuando se reconstruyó el gimnasio tras el devastador incendio de 2010 gracias al esfuerzo conjunto de los vecinos y dirigentes. Además, sus colores, rojo y negro, representan un sello de pertenencia inquebrantable del club con su hinchada, que ha permanecido en el tiempo fiel a esos colores.
Redacción El Fuerte Noticias
















