El local Don George, que se encuentra ubicado en la intersección de Avenida Errázuriz con calle Gálvez, entrega alrededor de cien almuerzos diarios y su especialidad son las cazuelas, estofados, guatitas a la jardinera, porotos rancheros, empanadas y mucho más…
VALDIVIA. La Cocinería Don George es uno de los locales preferidos de los valdivianos por su comida casera, atención personalizada y ambiente familia. Se encuentra ubicada cerca a la Plazuela Berlín, barrio que lleva este mismo nombre y donde se puede apreciar un aumento del comercio, especialmente en Avenida Errázuriz con la calle Gálvez, donde se encuentra el negocio de comida chilena.
Entrar a Cocinería Don George es volver a la infancia, con sus sabores y degustaciones que rememoran las recetas de la abuela, donde los detalles hacen la diferencia, todo ordenado y limpio, los platos con su cocción al dente, acompañados de un pebre o sopaipillas, y lo más importante, mucho cariño y regaloneo para los clientes, especialmente para los que siguen degustando sus platos durante los seis años que lleva esta empresa gastronómica y que cada vez se hace más conocido en la capital de Los Ríos.
El día en la cocina de este local es a full. Se puede apreciar que todo está ordenado y organizado, especialmente porque el menú ya está pensado desde el día anterior. “Si hay porotos, hay que remojarlos, si tenemos carne, hay que sacar las carnes de la mantenedora”, relata Águeda Leal, la propietaria.
Temprano en la mañana llega el maestro de cocina y hace el menú con legumbres, carnes rojas y blancas, pescado, postres, ensaladas y agregados. Esta información se envía al celular de las empresas y ellos la suben a sus redes sociales (Facebook e Instagram); y posteriormente llaman para hacer sus pedidos. Así funciona el local todos los días, con sazón casero, tradición y autenticidad, además de una combinación de calidad y frescura.
Según Águeda Leal, al comienzo solo se dedicaba a dar pensión y hospedaje, primero para estudiantes y después para trabajadores de empresas forestales, en el mismo lugar que hoy tiene la Cocinería Don George.
Todo funcionaba bien, hasta que hubo una tragedia familia, uno de sus hijos falleció. “Hace once años tuve la pérdida de uno de mis hijos, caí en depresión, fue un año difícil; sin embargo, me paré y salí adelante”, cuenta.
Y agrega, “después, el dueño de la casa me comentó que quería venderla y que la primera opción de compra era para mí; entonces, me pregunté de dónde voy a sacar el dinero. Fui al banco y con gran sorpresa para mí me prestaron el dinero”.
“Después de ser aprobado el préstamo”, continúa Águeda, “seguimos trabajando en el hospedaje, pero hubo un tiempo que las cosas no funcionaron bien, entonces, había que hacer un cambio para poder pagar las deudas. Ahí fue que me pregunté ¿qué sé hacer? Cocinar me respondí., y ahí comenzó todo. Entonces, comencé a averiguar los locales que estaban cercanos que ofrecían comida, probé sus preparaciones y dije yo puedo ofrecer algo distinto y mejor”.
El nombre de la cocinería es en honor a su hijo fallecido, Jorge, que le ha inspirado y reinventado, para ahora convertirse en uno de los locales de comida casera que vende más almuerzos en Valdivia, alrededor de cien diarios, entre comensales que llegan hasta calle Gálvez y otros que encargan por pedidos sus colaciones. “Durante el verano hemos llegado hasta 215 almuerzos en el local, todo un record”, dice orgullosa.
Sin embargo, la infancia de Águeda Leal no fue fácil en Coyhaique. Se crió prácticamente con su abuela, Avelina Troncoso, de quien aprendió el arte de la cocina, de esas que llevan una pizca de amor, tradición y paciencia, conexión que permanece durante toda la vida y que debes en cuando la nostalgia rememora, los mejores tiempos felices que pasamos con nuestros seres queridos.
De su madre, Olga Leal Carrillo, cultivó la disciplina y riguridad con que tenía que enfrentar los desafíos, una escuela de la vida que le ha servido para formado un carácter fuerte, pero también amable, características que Águeda reconoce como sus mejores atributos personales.
Estudió en la Escuela Rural de Valle Simpson la Enseñanza Básica y la Enseñanza Media la inició en el Liceo B-2 de Coyhaique y concluyó sus estudios en el Liceo Luis Moll Briones de Valdivia. Después, estudió técnico de inspectoría educacional, profesión que nunca ejerció.
VISITAS
La Cocinería Don George ha participado en tres versiones del Festival de la Sopa. “Este año batimos el record con más de mil vasos de sopa y dos mil sopaipillas”, cuenta Águeda. Además, ha tenido visitas ilustres, como la del chef de Canal 13 Mikel Zulueta y del presentador Francisco Saavedra y actor Jorge Zabaleta, quienes han llegado a este lugar para conocer los encantos de la gastronomía valdiviana representada por la señora Águeda.
Para la dueña de este local, el camino ya está hecho y espera que la familia siga con este proyecto. Dice que está agradecida del cariño de la gente de Valdivia que le sigue prefiriendo y que gracias a Dios ha logrado todo lo que tiene.
La reconocida cocinera no está sola en este proyecto, su familia la ha acompañado desde siempre y su compañero de ruta, Einer Moll Pacheco, la ha apoyado en todo lo que ha logrado en este tiempo. Sus cuatro hijos, Ernesto, Carolina, Giordana y Águeda, se han convertido también en su pilar, al igual que sus ocho nietos que le entregan energía y fuerza para seguir con este gran proyecto, que comenzó como un sueño y que ahora se ha convertido en una realidad.
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