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Mujeres campesinas de Mariquina destacan apoyo para sostener la producción y la economía familiar

Rosa Nahuelpan y Claudia Carimán explican cómo los incentivos de INDAP permiten comprar insumos y mantener en marcha sus actividades. Sus testimonios forman parte de una entrega de más de $427 millones destinada a la agricultura familiar campesina e indígena de la comuna.

SAN JOSÉ DE LA MARIQUINA.- Mantener la producción durante todo el año requiere trabajo constante, pero también recursos para comprar insumos, equipar los predios y enfrentar los meses en que el clima dificulta tanto las labores agrícolas como las ventas. Para las mujeres campesinas que obtienen de la tierra su sustento, ese respaldo se traduce en posibilidades concretas de continuar trabajando y sostener la economía familiar.

Así lo describe Rosa Nahuelpan, productora de agroprocesados del sector Villanahuel y participante del Mercado Campesino de Mariquina. En su actividad, contar con frascos para envasar mermeladas, conservas y licores es parte de lo que permite transformar la producción en ingresos.

“Nosotros vivimos de lo que produce la tierra y trabajamos activamente en el Mercado Campesino de Mariquina, por lo que es fundamental mantener el funcionamiento todo el año, especialmente al enfrentar los periodos climáticos más duros que complican la venta en terreno. Por eso es muy importante que nos apoyen”, expresó.

Su testimonio pone rostro a la entrega de incentivos que INDAP y el Municipio de Mariquina formalizaron en el auditorio del edificio consistorial. Los recursos suman $427.766.408 y están destinados a fortalecer distintas actividades de la agricultura familiar campesina e indígena, mediante capital de trabajo, herramientas, tecnología y apoyo a la alimentación animal.

Para Rosa, el destino del aporte está directamente relacionado con la continuidad de su producción. “En mi caso, que me dedico a los procesados, este apoyo va directo a la adquisición de insumos como frascos para la producción de mermeladas, conservas y licores”, explicó.

El capital de trabajo detrás de cada producto

El esfuerzo de las agricultoras se expresa en las labores del campo, la preparación de sus productos y la búsqueda de espacios donde comercializarlos. Ese trabajo necesita una base material: disponer de insumos a tiempo y contar con recursos para mantener la actividad entre una venta y la siguiente.

Claudia Carimán, productora beneficiaria de Mariquina, destacó precisamente esa necesidad al valorar el financiamiento recibido.

“Es un aporte muy importante para el desarrollo de nuestros predios. El capital de trabajo es la base, porque sin eso no podríamos hacer nada, y esto representa una excelente ayuda para fomentar todo lo que estamos haciendo en nuestros campos”, señaló.

Ambas voces muestran la importancia práctica del apoyo público para quienes dependen de su producción. En el caso de Rosa, el vínculo con el Mercado Campesino también permite reconocer el recorrido que conecta el trabajo rural con los consumidores de la comuna.

La entrega contempla a mujeres y hombres de la agricultura familiar. Dentro de ese conjunto, las experiencias de las productoras permiten comprender cómo los incentivos contribuyen a sostener actividades que forman parte del ingreso y la vida cotidiana de las familias rurales.

Tres líneas de apoyo para los predios de Mariquina

De acuerdo con lo informado por INDAP, los recursos se distribuyen entre tres programas. El Programa de Desarrollo Local, PRODESAL, contempla $132.938.497 para 444 usuarios, mientras que el Programa de Desarrollo Territorial Indígena, PDTI, considera $168.036.356 para 419 pequeños productores.

A ellos se suma el programa de Praderas Suplementarias, con $126.791.555 destinados a 270 agricultores con actividad ganadera. Esta última línea permite fortalecer la disponibilidad de alimento para los animales, una necesidad que se vuelve especialmente relevante cuando las condiciones climáticas afectan los predios.

En conjunto, los incentivos buscan mejorar la preparación de las unidades productivas ante lluvias intensas, heladas y periodos de escasez de precipitaciones. Según la actividad de cada familia, el respaldo permite acceder a insumos, infraestructura, equipamiento o recursos para mantener su funcionamiento.

La directora regional subrogante de INDAP Los Ríos, Mariela Leiva, explicó que el propósito es mejorar los sistemas productivos y su aporte a la economía de los hogares.

“Para INDAP es fundamental apoyar a nuestros usuarios y usuarias a través de los diferentes programas, con la entrega de incentivos que les permiten mejorar sus sistemas productivos adquiriendo tecnología o herramientas. En este caso, la inclusión de Praderas Suplementarias apoya de forma directa la alimentación animal”, señaló.

La autoridad agregó que estas herramientas buscan “fortalecer sus sistemas, mejorar sus ingresos y, por sobre todo, elevar su calidad de vida”.

La ejecución se acompaña del trabajo de los equipos técnicos de PRODESAL y PDTI, mediante los convenios entre INDAP y los municipios. Esa asesoría permite orientar la implementación de los proyectos en terreno.

Para las productoras, el alcance del financiamiento se mide en tareas concretas: adquirir los insumos que faltan, mantener la elaboración y llegar con productos a sus espacios de venta. Como plantea Rosa Nahuelpan, se trata de poder seguir trabajando durante todo el año, incluso cuando el clima hace más difícil llevar al mercado lo que produce la tierra.

Redacción El Fuerte Noticias

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